La llama olímpica alcanza el ‘techo del mundo’ en manos de una tibetana
efe/pekín
La antorcha olímpica culminó ayer por primera vez en su historia el ascenso al monte Everest, considerado el techo del mundo por ser, con 8.850 metros de altitud sobre el nivel del mar, el más alto del planeta, adonde accedió en manos de una mujer tibetana.
Ci Ren Wang Mu, una montañera tibetana de 19 años, fue la quinta y última relevista en el ascenso y la encargada de recibir la llama olímpica en la cumbre del monte, según la retransmisión en directo por el canal de televisión estatal Televisión Central de China 4 (CCTV4).
El momento histórico se produjo a las 9.18 hora local de Pekín (1.18 GMT), después de que un equipo de 19 escaladores iniciaran el ascenso desde el campamento base de avance, a 8.300 metros de altitud, a las 3.00 de la madrugada.
La prensa internacional desplazada al campamento base del monte informó de que la seguridad en torno al Everest, fronterizo entre China y Nepal, es muy intensa. Con estas medidas, las autoridades quieren evitar cualquier tipo de manifestación de apoyo al Tíbet como las que interrumpieron el relevo principal de la antorcha por numerosas ciudades del mundo, como Londres, París y San Francisco.
El relevo paralelo en el Everest, equipado con una antorcha especial para adaptarse a la falta de oxígeno a esa altitud, estuvo compuesto por un equipo de 22 escaladores tibetanos, ocho de la etnia mayoritaria Han y otro de la minoría Tujia.