Serbia pone rumbo a la ue y llegará con los conflictos de los balcanes
La Unión Europea es la solución a los
problemas que durante todo un siglo arrastran los pueblos de los Balcanes. Ésta
es la filosofía con la que ha ganado el Partido Democrático las
elecciones parlamentarias en Serbia, apelando sin ningún tipo de rubor
a la necesidad de estabilidad y al reclamo de la paz y mejoría de la calidad
de vida. El presidente serbio, Boris Tadic, también líder de la
formación ganadora, declaró que los ciudadanos de Serbia confirmaron
sin ambigüedades el rumbo europeísta del país, dijeron que
quieren que Serbia se encuentre cuanto antes en la UE. “Nosotros lo cumpliremos,
esa fue nuestra promesa”. Así que la Unión Europea, aunque
ya lo asimilaba como tal desde hace años, tiene a sus puertas a un nuevo
país que llama al timbre de un club que cada vez es menos selecto. Hoy
la UE no tiene nada que ver con el planteamiento inicial, meramente económico,
pero tampoco sabe muy bien cuál es la ruta a seguir, sobre todo después
del duro varapalo que supuso la Constitución Europea, un texto que recibió un
no rotundo de Francia y que en Reino Unido ni siquiera quisieron plantear.
A día de hoy la UE tiene que mirar a países que poco o nada tienen
que ver con la Europa occidental que maneja y dirige a los 27. Mientras que las
ex satélites soviéticos disfrutan ya como miembros del club capitalista
en que se ha convertido la UE, otros como Croacia y ahora Serbia aspiran a lo
mismo. Éstos deberían tomar ejemplo de Eslovenia, vecina y antiguo
miembro de Yugoslavia. Aunque no sufrieron las barbaridades de la guerra como
Serbia, Croacia o Bosnia. Con un futuro poco claro, la UE ha dado los pasos y
ha mostrado su interés por la entrada de Serbia. Croacia está mucho
más avanzada y, como Turquía, ya se consideran candidatas. Sin
embargo, ni Turquía ni Serbia han demostrado todavía tener la solvencia
democrática que sí hizo, por ejemplo, España. Y además,
Serbia será un fuente de conflictos, incluso contra la UE. En un futuro,
siendo miembro, pueden llegar al poder los partidos que critican a los estamentos
europeos por haber apoyado la independencia de Kosovo. Serbia necesita muchos
años para demostrar que sabe vivir en paz porque un presidente proeuripeísta
no es suficiente si la sociedad sigue dividida.
María San Gil: el golpe más duro a Rajoy
Cuando parecía
que Mariano Rajoy comenzaba a capear el temporal de la crisis
interna, con una Esperanza Aguirre que comenzaba a plegar velas
ante la falta de apoyos fuera de Madrid y con un par de actos
del actual presidente en Andalucía y Valencia que representaron
sendos baños de multitudes entre la militancia, la dirigente
popular del País Vasco María San Gil ha salido
a la palestra para anunciar que no firmará la ponencia
política al estar en desacuerdo con ella. Y en esta ocasión
no se trata de un político de la vieja guardia que se
retira o de una declaración más o menos afortunada
de cualquier dirigente, sino de uno de los símbolos más
emblemáticos del PP y de su lucha contra el terrorismo.
Por eso su plante no es una crítica más, sino el
golpe más duro que podría haber recibido Rajoy
desde que anunciara su intención de seguir en el puesto
y de renovar el partido, con el agravante de que esta posicionamiento
de San Gil puede animar a muchas más voces a expresar
su contrariedad con los planes de la nueva cúpula del
PP, como por ejemplo la de la mujer de Aznar, Ana Botella, que
evidentemente siempre crea la duda razonable de si habla por
sí misma o también por boca de su marido. |