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de Maro

Enhorabuena a Vicente Sánchez
Hay quien da el pésame cuando se entera de que un amigo se va a casar. Eso es una estupidez. Casarse es bonito y sé de buena tinta que al concejal del Ayuntamiento de Cádiz Vicente Sánchez y a su futura mujer les hace especial ilusión. Nuestra más sincera enhorabuena y que disfrutéis mucho estos meses que os quedan por delante. El día de la boda pasa volando y casi ni te das cuenta. Contraerán matrimonio en el Ayuntamiento en octubre, aunque no sé muy bien si ya le han pedido a la alcaldesa que se encargue de la ceremonia. Seguro que lo hace encantada.

 

Un político supersticioso
Sé de un político, provincial para más señas, que hoy no estará cómodo hasta que lleguen las 23.59 horas y se pase este martes y 13. Digo provincial para más señas, pero para no dar ninguna más.

Una pregunta con mala leche
¿Por qué hay una ley para que se cambien los nombres y los honores que reciben las figuras del franquismo y no hay una que impida que se pueda poner el nombre de etarras a parques o se les rinda homenaje?.

Los comentaristas políticos

Luis Silveira García
escritor

Son precisamente los comentaristas políticos de la prensa, radio y televisión, unos con tendencias de derechas, otros de izquierdas y los menos verdaderos independientes, los que van marcando las pautas a seguir para bastantes ciudadanos españoles, porque ellos en sus manifestaciones individuales y también en debates hacia esos fines nos van exponiendo situaciones de las que después, los que somos algo entendidos sobre esas materias vamos sacando sus consecuencias.
Lo he dicho otras veces y lo repito, que ya no es tan fácil engañar al ciudadano con promesas y situaciones tergiversadas, puesto que es mucha la información que se recibe, y bastante de ella bien documentada, porque el periodista en dedicaciones políticas indaga, suele constatar, busca en hemerotecas y puede tener buena retentiva referente a acontecimientos lejanos, porque es esa precisamente su misión, y más que cualquier político de la oposición puede decir ciertas cosas con seguridad aplastante.
Y es el periodismo de cualquier ciudad y pueblo, en donde los haya, el que mejor puede controlar las situaciones de sus mandatarios, más frecuentemente los alcaldes, porque metidos en esa inercia del poder se suelen olvidar de cosas que dijeron en ciertas ocasiones, que recordándoselo pueden rectificar, si les conviniese, o de lo contrario dejarlas como desapercibidas, pero que siempre quedan patentes.
Pero ciertos directores de periódicos, periodistas y también comentaristas, muy al tanto de lo que sucede en el país, región o en su municipio, –independientemente de la ideología o inclinación que tengan–, cuando los políticos quieren hacerse los desentendidos, olvidadizos o les falla la memoria, y la de ellos es buena, suelen reprocharles, sin paliativo alguno, ciertas actuaciones dejándoles en mal lugar merecido.
Si no fuese por la prensa, radio y televisión, que es la oposición más fuerte que puede tener cualquier partido político en el gobierno, se encontrarían a sus anchas, diciendo lo que les viniese en gana, porque sería fácil de engañar al ciudadano que no está metido de lleno en esos menesteres.
Pero también se dan casos en que a los comentaristas se les nota claramente a quiénes quieren favorecer, porque cuando hablan o escriben lo hacen arrimando el ascua a su sardina, en una y otra parte, porque los humanos somos así, no vamos buscando siempre la verdad ni tampoco lo mejor para todos, sino aproximándonos lo más posible al sol que más calienta, en posturas de conveniencias, por eso en los debates televisivos podemos apreciar cómo algunos se contradicen y pelean oralmente
También es posible que ciertos comentaristas políticos responsables se equivoquen en algunas de sus apreciaciones a lo largo de un debate, lo que aprovecha la parte contraria para ridiculizarles con ciertas recriminaciones en posturas tergiversadoras con tal de conseguir unos fines propuestos, y eso fuerza al ciudadano para pensar lo mal que anda casi todo.
En general los comentaristas serios y lógicos son para los ciudadanos personas entendidas y creíbles, y más para aquellos que tienen apreciaciones propias, que se van dando cuenta cómo están las cosas, sin tener necesidades de que otros se las expliquen o se lo señalen, ya que cuando todo va bien en la nación, Junta o Ayuntamiento se nota, por esos los mandatarios, de cualquier idea que fuesen, deben ser comedidos en sus manifestaciones e ir haciendo unas cosas tras otras, en escala de valores, sin alharacas ni precipitaciones, hasta que los arreglos y evoluciones necesarios se vayan viendo terminados con resultados positivos, pero eso para algunos no les resulta rentable ni conveniente, ya que cuanto menos claros estén los ambientes económicos mejor se pueden ir bandeando para la permanencia o hacia unos fines propuestos siéndoles muy favorable ese sabio refrán de “a río revuelto ganancias de pescadores”.

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