Juzgan a cuatro hermanos por agredir a varios policías
Los agentes atestiguan que actuaron al ver un trapicheo de droga entre dos de ellos
juanlu reyes/la línea
Cuatro miembros de una misma familia se sentaron ayer en el banquillo de los acusados de la sala de vistas de la Sección algecireña de la Audiencia Provincial para responder por la supuesta agresión a varios agentes de la Policía Local en la barriada de Las Palomeras, ocurrida durante una actuación del cuerpo municipal en esta zona del municipio linense.
Los hechos tuvieron lugar el 2 de julio de 2002 en la calle Virgen de Lourdes. Todo comenzó cuando un agente de la Policía Local se encontraba poniendo una multa a los cuatro ocupantes -todos ellos menores de edad- de un ciclomotor que, al parecer, estaba estacionado en una zona peatonal. Se da la circunstancia de que uno de los jóvenes es sobrino de los cuatro imputados.
Mientras el agente municipal efectuaba la correspondiente sanción, observó a dos de los imputados, Y.R.L. y F.J.R.L., mientras realizaban lo que, a su entender, era un trapicheo de droga. En concreto, el agente afirmó que la primera le pasaba papelinas a su pariente a cambio de un reloj.
Ante esta circunstancia, el policía local decidió dejar de lado el ciclomotor y acercarse para detener a los dos sospechosos, momento en el que estos habrían comenzado a gritar: “¡Aquí están, ya vienen a detenernos, los cabrones!”, provocando con ello una trifulca en la que finalmente se vieron envueltos varios miembros más de la familia y un grupo de unos 40 vecinos.
La “batalla campal” -en palabras del policía local- comenzó hacia las 18.30 horas, cuando una multitud trató de evitar que los agentes actuantes detuvieran a los dos hermanos. Una vez la mujer pudo ser capturada, según el agente con notable resistencia- varios familiares habrían salido de la casa de ésta, en la mencionada calle Virgen de Lourdes.
Ante la presión de los vecinos y familiares, los agentes optaron por pedir refuerzos, y un grupo de entre seis y ocho policías se personó en el lugar. El policía local que declaró en primer lugar añadió que, en el momento en que introducía a la mujer en el coche, ésta arrojó “disimuladamente” un monedero, el cual, posteriormente registrado, resultó contener 16 papelinas de hachís y unos 15 euros en metálico.
Versión contraria
La familia acusada de la agresión ofrece una visión completamente distinta de los hechos. Niegan que los hermanos estuviesen trapicheando. Es más, F.J.R.L., quien llegó a la sala con una pierna escayolada, dijo que estaba en casa y que, alertado por los gritos de su sobrino, conoció la situación y llegó cuando su hermano R.C.R.L. ya estaba discutiendo con el agente que formuló la denuncia.
El cuarto hermano, A.R.L., politoxicómano confeso desde hace unos 30 años, reconoció haber golpeado con un objeto a uno de los policías, al observar que estos habían entrado en su casa y habían agredido supuestamente a su madre y a su cuñada -esposa de F.J.R.L.- “Y volvería a hacerlo”, confesó, afirmación que sorprendió al representante de la acusación particular.
La defensa utilizó los informes médicos que indican que sus representados sufrieron lesiones a causa de la carga policial, e incluso sugieren que la Policía hizo uso de un perro -un pastor belga- para reducir a la muchedumbre.
Fiscal y acusación particular piden para cada uno de los acusados penas de un año de prisión por delito de atentado, más tres años para la mujer en base a un delito contra la salud pública por el intercambio de droga.