Casi al mismo tiempo al anterior interventor, Pablo Zambrano, se le comunicó su cese
faro/san roque | foto: faro
La barreña Rosa María Pérez tomó ayer posesión en el despacho de Alcaldía de su cargo de interventora, tras lograr la plaza en concurso nacional. Pérez se incorpora al Ayuntamiento tras haber desarrollado su labor profesional en el departamento de Intervención del Ayuntamiento algecireño y, últimamente, como tesorera en el Consistorio barreño y en la Mancomunidad. La nueva interventora juró su cargo ante el alcalde, José Vázquez, ante el secretario general, Alejandro del Corral, y con la presencia de varios ediles y técnicos municipales.
Durante el acto, Vázquez deseó toda la suerte a Pérez en su nuevo destino y le dio “la bienvenida a esta ciudad y a este Ayuntamiento, que va a requerir mucha atención de tu parte”. Por su parte, Pérez se mostró “feliz e ilusionada de poder colaborar en el desarrollo de esta ciudad a través del Ayuntamiento” y aseguró que “trabajaré incansablemente para llevar a buen fin mis obligaciones”. Pérez es natural de Los Barrios, aunque reside en Algeciras, está casada y tiene dos hijos.
Por su parte, el Partido Independiente del Valle del Guadiaro (PIVG) ha criticado las formas en las que el Ayuntamiento cesó ayer al anterior interventor, Pablo Zambrano. La formación afirma que “el equipo de Gobierno tiene comportamientos dignos de otros tiempos, sin respetar lo más mínimo la ética en una institución como es el Ayuntamiento. Ahora ha ocurrido en la forma de cesar al interventor que, curiosamente, ellos habían traído a ocupar la plaza en comisión de servicios y que ahora, por oposición, ha ganado una interventora”.
Testigo
El portavoz del PIVG, Jesús Mayoral, fue testigo ayer del momento exacto en el que Zambrano fue cesado. Mayoral comenta que “la forma de cesarle la he vivido personalmente hoy [por ayer] a las once de la mañana. Sin conocimiento previo, el secretario del Ayuntamiento le ha entregado el decreto de cese, sin más, quedándose sorprendido de estas prácticas, cuando se había acordado, y así se nos hizo saber a los componentes de la comisión de Hacienda, que el interventor permanecería un par de semanas más hasta la incorporación de la nueva interventora. Esta precipitación no ha permitido hacer un traspaso natural de funciones”.
Mayoral ve en las formas del cese y en el propio cese que “está claro que les ha resultado incómodo que el interventor cesado haya ejercido su labor de una forma encomiable, como así le reconoció la oposición en el último pleno, deseándole suerte en su próximo destino y agradeciéndole su intenso trabajo en los 15 meses que ha ejercido su labor, poniendo la contabilidad financiera al día, una ordenanza fiscal general de Gestión, Recaudación e Inspección, ha introducido controles para las autorizaciones de los gastos y realizado un expediente de saneamiento de las cuentas públicas municipales, cuyo resultado ha sido eliminar de la contabilidad cerca de 40 millones de euros de los derechos reconocidos de ejercicios cerrados, totalmente ficticios o prescritos hoy”.
Para el PIVG “es aún más grave que este Ayuntamiento, por una dejadez y nula contabilidad de la gestión tributaria, ha dejado de recaudar desde 2003, en tiempo, cuatro millones de euros por no haber puesto en vía ejecutiva el impago de los tributos en plazo voluntario, lo que ha supuesto una verdadera amnistía fiscal precisamente a ciudadanos que no han cumplido con sus obligaciones tributarias y una pérdida de dinero de la que habrá que investigar de quién es la responsabilidad”. El PIVG informó que “el episodio del cese ha ocurrido” cuando el propio Mayoral iba a solicitar al anterior interventor municipal “información sobre si seguían sin pagar el PSOE, USR e IU la deuda de los cobros ilegales”.