Un macho de Sierra Morena se suma a los linces del Zoo
El Plan de Cría en Cautividad del Lince Ibérico prevé cuatro capturas este año 2008
G. Fonteseca/Jerez
Un macho de unas cinco semanas de vida procedente de Sierra Morena, al que se ha dado el nombre de ‘Esparto’ y que perteneció a una camada de tres cachorros, se acaba de incorporar al Plan de Cría en Cautividad del Lince Ibérico tras haber ingresado en las instalaciones del Zoobotánico de Jerez. El felino, en perfecto estado de salud, fue entregado a los técnicos del Zoo el pasado martes, encontrándose desde entonces solo en una de las nuevas instalaciones que se terminaron hace aproximadamente un año.
La información, aparecida en los dos boletines informativos que en la actualidad se cuelgan en internet (el número 48 del Programa de Conservación Ex-situ y el número 14 del Programa Life 2006-2011), fue confirmada ayer por el responsable de este proyecto en Jerez que desarrollan la Consejería de Medio Ambiente de la Junta y el Ministerio en colaboración con el Zoo jerezano.
Íñigo Sánchez explicó que, afortunadamente, esta primavera ha habido varias camadas de tres cachorros en Sierra Morena -una incluso es de cuatro-, lo que ha permitido ésta captura y, probablemente, alguna otra más.
Desde que llegó al Zoo, según Sánchez, se encuentra solo en una de las instalaciones nuevas, ubicada tras las que ocupan los tres adultos que viven habitualmente en el Zoo, donde se le ha habilitado un espacio que incluye una bombilla de calor para que no pase frío durante las noches, que siguen siendo frescas en este momento, y una caja de cartón para que se refugie.
En la semana larga que lleva en el Zoo está siendo alimentado como corresponde a su edad, con leche y pequeños trozos de carne de conejo. Íñigo Sánchez recordó que cuando cumplen el mes de vida, los linces, aunque siguen mamando de sus madres, están ya en fase de destete, por lo que, siguiendo los mismos criterios que mantendría su madre, se le están proporcionando pequeños trocitos de carne de conejo mezclados con leche que se le sirven en un plato tres veces al día, es decir, al final de la mañana, a principio de la tarde y poco antes de que anochezca.
‘Esparto’ está comiendo con buen apetito, lo que ha permitido que en sólo unos días haya subido algo más de cien gramos de peso, ya que llegó con 830 y el peso actual es de 970 gramos. Esta operación es una de las pocas manipulaciones que recibe el cachorro actualmente, ya que siguiendo los criterios habituales en este programa se procura molestar lo menos posible al animal. No obstante, en estos momentos, es inevitable que vea a sus cuidadores al menos tres veces al día, cada vez que entran a dejarle la comida.
otra captura
Dado su corta vida, es muy importante para su desarrollo que pueda contar con un compañero de su misma edad, por lo que técnicos del programa de cría en cautividad están intentando capturar otro cachorro en Sierra Morena, en concreto uno de una camada de cuatro, para que pueda traerse al Zoobotánico de Jerez y pueda compartir instalación con Esparto.
De hecho, el Plan de Acción para la cría en cautividad, aprobado en la reunión celebrada en Madrid entre los días 25 al 27 de octubre de 1999, contemplaba la captura de 4 ejemplares que se denominaron “fundadores” entre los años 2004 y el actual 2008, estableciendo después capturas de un ejemplar cada dos años hasta llegar a 2019, último año de capturas previsto.
No obstante lo acordado hace nueve años, es posible que los técnicos planteen a la Comisión Nacional para la Conservación de la Naturaleza, órgano que entonces fue el que adoptó esta decisión, una prórroga de los plazos de captura ya que la población, al menos en Sierra Morena, no está mal. Sin ir más lejos, algunos expertos estiman que los nacidos este año pueden llegar hasta los cuarenta cachorros, lo que supone que sacar dos o tres de esa cifra no significaría un impacto importante en su número, entre otras cosas porque los que se saquen tienen garantizada su vida en cautividad, lo que no siempre ocurre en libertado con todos los cachorros nacidos un año.
Por el contrario, si se aumenta el número de animales del plan de cría -o linces fundadores, como se les ha llamado-, habría suficientes animales para todos los centros de cría que se han proyectado y aumentaría de forma notable las expectativas del propio programa en cuanto al porcentaje de variabilidad genética que se conserva y los años. No obstante, esta es una cuestión que han comentado los técnicos alguna vez en estos últimos tiempos, pero que no se ha planteado formalmente en ningún foro.
Respecto al futuro de Esparto, lo que se sabe es que permanecerá en Jerez al menos hasta que pase su edad juvenil.
Finalmente, respecto a Azahar, la hembra que se creyó que estaba preñada y que finalmente no quedó fecundada, Íñigo Sánchez explicó que no ha habido novedad alguna en estas últimas semanas, por lo que el macho, Fran, está compartiendo de forma alternativa instalación estos días con ella y con Biznaga, sin que haya muchas esperanzas ya de que se empareje con ninguna. De momento, tampoco han venido los responsables del IZV de Berlín para realizar las ecografías que permitirían explicar qué es lo que ha sucedido tanto en Jerez como en la Aliseda.
Doñana ha duplicado este año los nacimientos, con 16 cachorros
El centro de cría en cautividad del lince ibérico de El Acebuche, en Doñana, ha logrado este año el nacimiento de 16 cachorros, de los que sobreviven 13, un éxito que duplica los seis nacidos en 2007.
De los 13 cachorros referidos, siete crecen con sus madres y los seis restantes (abandonados o descuidados por sus madres primerizas) son criados a biberón por técnicos del programa.
Uno de los hechos más relevantes de la temporada ya finalizada ha sido el nacimiento de Elfo, el primer ejemplar parido por una lince nacida en cautividad en El Acebuche, en este caso Brisa, que fue alumbrada en 2005.
La temporada de este año es la cuarta consecutiva en que se logra la reproducción en cautividad de este felino. Este año han copulado diez hembras, de las que siete han quedado gestantes y las tres primerizas que no han concluido su ciclo reproductor -Castañuela, Barraca y Azahar- son las asignadas a los centros de La Aliseda (Jaén) y el Zoobotánico de Jerez. El programa de cría en cautividad del lince ibérico ha logrado el nacimiento de 36 cachorros en las instalaciones de El Acebuche desde 2005, de los que cuatro nacieron muertos. De los 32 cachorros nacidos vivos, 24 sobreviven, lo que supone una tasa de éxito del 75 por ciento. Los tres centros de cría albergan 52 ejemplares, de los que 13 son los cachorros nacidos este año, que aún han de superar la etapa crítica de peleas que se producen en los primeros meses.