Los suelos de la antigua lonja albergan hasta el 3 de agosto las primeras jornadas gastronómicas del marisco gallego. La mejor ocasión para disfrutar con el paladar.
Por J. Escudero
Galicia celebra hoy su día grande, el día de Santiago Apóstol -o Día da Pátria Galega-. Es la fiesta oficial de la comunidad autónoma y aunque lo ideal para muchos sería participar de los actos que se organizan en la capital gallega in situ por tal motivo, la Casa de Galicia de Cádiz y El Puerto y la empresa Dismarga (Distribuidora de Marisco de Galicia) han decidido acercar hasta la localidad un poco de esa tierra para que vayamos conociéndola más, y nada mejor que convencernos para visitarla que a través de los sentidos. El olor a marisco, a Ribeiro y Albariño y el gusto que produce saborear mejillones, berberechos o un buen pulpo a feira serán un buen antídoto contra la morriña para aquellos gallegos que estos días se encuentran en El Puerto y la Bahía y una buena excusa para que los portuenses se acerquen por la Bajamar y tomen parte en las Jornadas Gastronómicas del Marisco gallego que ayer fueron inauguradas de forma oficial por la alcaldesa accidental, Patricia Ybarra.
El gerente de Dismarga, Luis Padín, espera que hasta el 3 de agosto -fecha prevista para su clausura- hayan pasado por la carpa instalada en los antiguos terrenos de la lonja entre 25.000 y 35.000 personas y que se hayan servido unos cinco mil o seis mil kilos de marisco de todas las variedades posibles. No son cifras manejadas a lo loco, sino avaladas por jornadas similares ya organizadas por esta empresa, que acaba de desmantelar la carpa en El Ejido, Málaga y que volverá a montarla ya en agosto en la localidad salmantina de Guijuelo y en la alicantina Torrevieja. Son siete años de montajes y desmontajes los que suma este empresario, que comienza en febrero a recorrer las ciudades del territorio español y sólo pone fin en diciembre, en suma, experiencia más que suficiente para estar seguro de que estas jornadas cosecharán en El Puerto el mismo éxito que en otras localidades, aunque su presencia ya ha levantado las primeras suspicacias y críticas de buena parte de los hosteleros de las inmediaciones, tanto de Bajamar como del centro. Padín resta importancia a esa inquietud de los hosteleros y asegura que las jornadas atraerán a gente no sólo de El Puerto, sino de toda la comarca y eso redundará en beneficio de todos los empresarios. No en vano, han realizado una fuerte campaña publicitaria porque, de lo que se trata, es de que vengan visitantes de ciudades situadas en 80 kilómetros a la redonda.
La organización de estas jornadas ha sido posible gracias al empuje del presidente de la Casa de Calicia, Fernando Valencia, quien ya conocía otras iniciativas similares y puso su empeño en convencer tanto a la empresa como al Ayuntamiento de su celebración este verano. Agradeció Valencia el respaldo del concejal de Fiestas, Millán Alegre, y se mostró deseoso de que el año que viene repita “y salga mucho mejor”. La alcaldesa accidental también se mostró confiada en que este evento pueda repetirse en próximas ediciones y se mostró muy satisfecha por que los productos de Galicia se puedan dar a conocer en El Puerto, sobre todo porque ambas gastronomías tienen en el marisco uno de sus ingredientes básicos. Ybarra espera que sean muchos los visitantes que se acerquen hasta el río para degustar todos los platos que elaborarán el numeroso personal que trabajará hasta principios de agosto bajo esta carpa.
En la inauguración de esta cita, Mar Vázquez desglosó los lazos que unen a El Puerto y Galicia y la relevancia que para esta comunidad autónoma tiene el marisco, sobre el que gira buena parte de su industria. Como la presencia de gallegos es relevante no sólo en El Puerto sino en toda la provincia, muchos de ellos acudieron a la primera jornada de puertas abiertas y degustaron algunos de esos productos que dan fama internacional a Galicia, caso de los mejillones, almejas, berberechos, empanada de diferentes gustos, arroz, pulpo a feira, y eso regado con Albariño o Ribero, que no serán los únicos vinos ya que Monterrey también está presente. De todo ello se puede disfrutar en este encuentro gastronómico, al margen de contemplar animales vivos o entretenerse con las fotografías expuestas.