“Por respeto a los jerezanos, no se puede decir que las cosas van bien”
Mª José García-Pelayo —Vicepresidenta 2ª Parlamento andaluz y portavoz municipal del PP—
manu garro/jerez | foto: jorge arroyo
García-Pelayo se ha consolidado a nivel andaluz, con la Vicepresidencia segunda del Parlamento, continuará en el comité nacional del PP tras el Congreso y abre su carrera política a otros ámbitos, pero está decidida a seguir manteniendo el pulso al PSOE, al que acusa de “endiosamiento” y apuesta por Villar para seguir al frente del PP local.
—Vicepresidenta del Parlamento andaluz, sigue en la dirección nacional del PP,... ¿vuelve a brillar su figura política?
—¿Vuelve? Yo siempre he estado ahí, no sé si con brillo o sin brillo, con luces o sin ellas, pero siempre he estado trabajando y siempre he contado, sigo contando y creo que contaré en el futuro con la confianza de mis jefes, como le llamo, que son Mariano Rajoy y Javier Arenas, y que además son amigos. Agradezco la confianza que han depositado en mí y, aunque parezca tópico lo que voy a decir, lo único que espero es estar a la altura de las circunstancias para merecerme esa confianza que me han dado.
—Le hablo de volver porque sí parecía que tras perder la Alcaldía, tras la ruptura con Pedro Pacheco, se apagaba su imagen y su proyección en el PP...
—Ser alcaldesa da mucho lustre y dejar de serlo te hace perder un poco de ese lustre, pero eso no implica que internamente, dentro del partido, tenga más o menos confianza por ser o no alcaldesa. Es una cuestión de trabajo interno y yo no he sentido en ningún momento que perdiera esa confianza. Y eso que yo he seguido trabajando igual siendo alcaldesa que no siéndolo.
—Empecemos por el final, al margen de ese reconocimiento a su labor que significa seguir en el comité nacional del PP, ¿qué representa realmente ser miembro de este comité?, porque todo el mundo conoce a quien da la cara y el resto parece sólo un complemento...
—Un complemento necesario, porque trabajamos para que Mariano Rajoy pueda ser presidente del Gobierno de España. Es cierto que hay un comité de dirección, de trabajo directo, con figura de mucho peso, pero para mí ser un ‘peón’ de ese equipo es algo importante, porque me permite estar en política de otra manera, te abre mucho los ojos porque estás en debates que son distintos de los que se dan el día a día. En definitiva aprendes mucho de una alta política, en la que es bueno estar, además de poder ser la voz de los problemas de Andalucía, de mi provincia, de mi cuidad en ese comité. Por ejemplo, ahora que se habla de financiación, es bueno que se conozca el posicionamiento andaluz en esa materia. Te abre los ojos, te hace estar a pie de calle y, aunque es más trabajo, es un honor que me gusta y que me llena.
—¿El Congreso ha puesto ya fin a esa guerra interna?
—Yo no he percibido esa guerra interna. Somos más de 700.000 militantes y es lo mismo que en cualquier otro tipo de organización, es importante que todos compartamos el mismo proyecto y las mismas ideas, y eso lo hacemos todos, pero luego lo que hay son distintas sensibilidades con respecto a determinados temas, distintos matices. Y precisamente Mariano Rajoy lo dijo en una ejecutiva nacional antes del Congreso, que en el PP hay gente de distinta religión, de distintas percepciones y conceptos en determinados aspectos y eso no quiere decir que unos sean mejores o peores que los otros, sino que hay distintos matices. Y eso no es malo, pasa en el PP, en el PSOE o en IU. No hay que temer miedo al debate interno y lo que ha sucedido es que por primera vez ese debate se ha hecho públicamente, lo que no creo que sea malo porque se ha percibido perfectamente que el PP es un partido democrático y que ese debate interno también existe.
—El Congreso aprobó un cambio tanto en las formas como en el fondo, ¿ese cambio se va a notar sólo a nivel nacional o también a nivel local?
—Qué lejos están esos conceptos. A nivel nacional, el PSOE nos ha acusado siempre de crispar, de buscar el enfrentamiento, de ser xenófobos, de poco dialogantes por defender que había que cambiar las leyes de inmigración, porque no había que hablar con la banda terrorista ETA o por decir que había crisis económica. Y qué ha sucedido, que ahora el PSOE está asumiendo los planteamientos que ha defendido el PP en esos cuatro años. Al final, el tiempo nos ha dado la razón y lo que ha hecho Rajoy es ver que el PSOE ha rectificado y ofrecerle una serie de pactos de Estado porque creemos que son buenos para todos los españoles. ¿En Jerez qué ocurre? Lo mismo, estamos haciendo la oposición que creo que hay que hacer, que es denunciar los abusos y los engaños del PSOE, que en esta ciudad son muchos, y haciendo propuestas de impulso a la gestión del Gobierno municipal, aunque luego nos tumben todas nuestras iniciativas, porque el PSOE de Jerez no admite el diálogo sobre cuestiones que para nosotros son fundamentales en materias de sanidad, de educación, de agricultura, de infraestructura,... pero ellos no admiten ese diálogo al que nosotros siempre estamos abiertos. Y lo que no vamos a hacer es callarnos ante los abusos o las mentiras, como en el tema del segundo hospital o la ciudad de la Justicia y en los que el tiempo nos ha dado la razón, porque hacen falta ambos. Yo espero que en Jerez rectifiquen como ha hecho Zapatero y entren en la senda de defender los intereses de la ciudad y de abrir el diálogo con el PP. Y en esa senda nos encontrarán.
—Para cerrar el Congreso, a final o primero del año próximo habrá un congreso local, ¿va a haber cambios de personas o de estrategias?
—Creo que es un poco precipitado para plantearlo, pero en todo caso si Bernardo Villar vuelve a presentarse como presidente del partido, todos los compañeros lo vamos a apoyar. Esa es una pregunta que le debe hacer a él. Es una persona que ha hecho posible que el PP sea el principal partido de la oposición, que ha aumentado en militantes y en votos y él es el que debe decir qué va a hacer y serán los militantes los que decidan, aunque personalmente le puedo decir que, como militante, siempre tendrá mi apoyo.
—Esta legislatura usted ocupa la Vicepresidencia segunda del Parlamento andaluz, es un reconocimiento a su labor o tiene un trabajo específico, porque al final nadie sabe qué hace un vicepresidente...
—Es un trabajo que representa un balón de oxígeno en política, porque es muy distinto. La Mesa es un órgano institucional, pero muy político, con un trabajo muy distinto al que se hace en el pleno o en las comisiones. Básicamente, la Mesa lo que hace es organizar los plenos, por lo que los debates se hacen en torno a los órdenes del día, donde cada uno quiere que sus iniciativas queden reflejadas, y organiza también el funcionamiento del propio Parlamento. Es un trabajo muy bonito que te permite ver la política de otra manera. Y para mí es importante, porque es un papel institucional, pero mantengo también la vertiente política, con el reto, entre todos, de abrir más a la gente el propio Parlamento.
—A nivel personal, ¿no pierde protagonismo con respecto a estar en los plenos?
—Hay algunos debates que ya quisieran muchos poder esta presentes, aunque sí es cierto que es más anónimo, pero de mucha responsabilidad, ya que hay que ‘pelear’, entre comillas, para conseguir que determinadas mociones vayan al pleno. Los órdenes del día son muy importantes porque definen de qué se va a hablar, qué debates va a haber en la Cámara Y eso es precisamente lo que pretendemos con la modificación del reglamento del Ayuntamiento, que se traslade el modelo del Parlamento, porque es mucho más democrático. Que haya unos cupos de iniciativas y que cada grupo decida qué temas lleva en función de ese cupo. Que haya un debate real en los plenos, que se pueda hablar de todo, sobre todo de eso que el PSOE no quiere que se hable.
—Su presencia a nivel nacional le abre un nuevo mundo, la política andaluza lo mismo,... ¿qué deja para Jerez?
—Cuatro días a la semana enteros y los fines de semana. A mí, el comité ejecutivo nacional me resta un día al mes, el Parlamento otro una semana y dos, la otra. El resto se lo dedico a Jerez. Y le digo algo, cuando no estoy aquí todo el mundo sabe dónde estoy y me gustaría que se pudiera decir lo mismo de todos los que están en la política jerezana.
—Se ha especulado de que, tal vez, usted dejara la política local, ¿hay algo de cierto en eso?
—No es algo que se haya planteado. Yo estoy contenta con el trabajo y agradezco a los compañeros que tienen la generosidad de cubrir todos los vacíos que pueda dejar por la responsabilidad que tengo a nivel autonómico o nacional, porque es un equipo comprometido y generoso.
—Se ha cumplido ahora un año de legislatura, y antes de que empiece usted a...
—¿A disparar?.
—...se lo voy a poner difícil, digame algo que haya hecho bien el PSOE
—Lo decía el otro día ¡en Onda Jerez!, mientras que haya 19.300 personas paradas, mientras que el paro haya subido en 11.000 personas desde que está el PSOE, por respeto a esas personas que han perdido su puesto de trabajo no puede decir que las cosas van bien. Jerez nunca había superado la barrera de los 18.000 desempleados y estamos en 19.300 en una época en la que el paro debería haber bajado. Por respeto a los jerezanos a los que en los últimos meses le han subido las hipotecas un 17,8% en Jerez en los últimos cuatro meses, no puedo decir que las cosas van bien; por respeto a los que pagan un 9% más en la cesta de la compra, no puedo decir que las cosas van bien; por las familias que han perdido su trabajo en Altadis, no puedo decir que las cosas van bien...
—De sus palabras deduzco que tampoco las cosas irán bien en Cádiz, en El Puerto, en Chiclana, ...
—No se trata de echar balones fuera. No sé cuánto ha subido el paro en El Puerto o Cádiz con respecto a otras etapas, lo que sí sé que aquí ha subido en 11.000 personas y que desde que el PSOE tiene mayoría absoluta ha subido en 2.500 personas más. Y la señora Sánchez dijo que su principal compromiso era el pleno empleo y no vamos hacia adelante, sino hacia atrás. Y me dirá usted que la crisis es del mundo mundial, sí, pero en lo que responsabilizamos al PSOE es negar la crisis, lo que ha hecho que tenga consecuencias más importantes para los ciudadanos, y sobre todo que no han puesto sobre la mesa medidas para paliar esa crisis, y eso lo saben los ciudadanos. ¿Usted cree que con el Catastro o la subida de los impuestos se palia la crisis económica? Yo creo que no y ése es un concepto que defiende mi partido, que el dinero donde debe estar es en el bolsillo de los ciudadanos, que es lo que genera movimiento económico e inversión. No creo que la deuda del Ayuntamiento se deba solucionar a costa de subir los impuestos en Jerez. Cuando nosotros gobernábamos en Jerez, congelamos los impuestos al IPC y ahora algunos han subido el doble. No creo que eso sea dar a los ciudadanos medidas para que puedan pasar estos tiempos de crisis. Aquí lo que ha habido son muchas fotos, pero si el proyecto viene detrás, perfecto, pero aquí no ha habido ningún proyecto nuevo, ninguna realidad, y creo que estamos perdiendo un tiempo de oro. Por eso, por respeto a los ciudadanos, no puedo decir que las cosas vayan mejor.
—Le iba a preguntar también qué era lo peor que ha hecho, pero no sé si ha dejado algo....
—¿Lo peor? Más que la gestión, creo que ha sido el endiosamiento. El creer el PSOE o la señora Sánchez que están por encima del bien y del mal, que no tienen que dar explicaciones, que puede despreciar a la oposición o a los ciudadanos, porque los ha despreciado con el tema del Catastro y, sobre todo, se ha reído de ellos. Y le voy a decir algo, pensé que íbamos a pasar página y no lo hemos hecho, esto se ha convertido en la historia interminable, los endiosamientos son una rutina en la Alcaldía de esta ciudad y lo debo lamentar.
Una mujer que ha sabido volver a estar donde siempre quiso estar
La llegada de María José García-Pelayo a la Alcaldía de Jerez fue la promoción inesperada que le catapultó hacia cimas inesperadas en su carrera política, casi de la misma manera que su pérdida pareció apagar una estrella emergente, lo que unido a unos resultados en las municipales no demasiados brillantes, parecían marcar un destino muy distinto al que muchos auguraban poco tiempo antes. Pero, pese a todo, ella siempre supo mantenerse fiel a su apuesta política y poco a poco, sin llamar mucho la atención, ha conseguido finalmente volver a estar donde siempre ha querido: en la primera línea de la vida política nacional y regional, aunque sea desde un discreto segundo plano.
Logró ser nombrada vicepresidenta segunda del Parlamento andaluz, un cargo con mucho peso específico pero más “anónimo”, y seguir tras el Congreso del PP en el comité nacional, otro cargo de responsabilidad, aunque no sea para salir en la foto. Dos responsabilidades que le permiten estar donde hay que estar, sin que por ello deje a Jerez de lado, aunque reconoce que son responsabilidades que supera “gracias a mis compañeros que me cubren mis ausencias”.
María José García-Pelayo ha conseguido estar en todos los sitios que le interesa y quiere estar, aunque sea sin llamar la atención, lo que le permite compaginar todos sus cargos con el local hasta el punto de que ya no se plantea, como se había rumoreado, dejar Jerez, donde insiste en convertirse en el azote de los socialistas, de los que no puede “decir nada bueno por respeto a los jerezanos”.