Las cooperativas ven “incompleto” el apoyo al sector vitivinícola
información/madrid
La Confederación de Cooperativas Agrarias de España (CCAE) consideró ayer que el esquema del programa nacional de apoyo al sector vitivinícola presentado en Bruselas por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino “es incompleto y no responde a las expectativas de futuro que esperan las bodegas cooperativas”.
En un comunicado, la Confederación defendió la necesidad de que se articulen medidas para inversiones dentro de la Organización Común de Mercado (OCM) del vino y de desarrollo comercial que prioricen a las cooperativas y les permitan ganar en competitividad e incrementar las ventas de sus productos vitivinícolas en todos los mercados.
Para las cooperativas, medidas de este tipo permitirán apostar por un futuro sostenible para el sector vitivinícola, garantizando al mismo tiempo mejores liquidaciones a los viticultores.
Según CCAE, es imprescindible un apoyo efectivo para el fomento de la competitividad, ya que “las cooperativas son las únicas empresas que garantizan la trazabilidad y ofrecen productos vitivinícolas de máxima calidad a precios razonables para el consumidor”. En este sentido, CCAE se opone al establecimiento de una obligación de entrega mínima para la destilación de uso de boca ( la utilizada en la elaboración del brandy), sin precio de referencia y vinculada a un pago único, que, según las cooperativas, reduciría la capacidad de negociación de las bodegas con las alcoholeras, manteniendo un mercado intervenido en contra de los intereses del sector productor. “En todo caso, el período transitorio deberá ser lo más corto posible dejando libre el mercado de alcoholes”, reivindicó CCAE.
El programa enviado a Bruselas, a juicio de CCAE, hace especial hincapié en otras medidas, que van a tener dos consecuencias perjudiciales para los viticultores y sus bodegas, como son la caída libre del precio de todos los productos vitivinícolas, al no establecerse un precio mínimo de referencia, “lo que impedirá avanzar en el desarrollo comercial y la competitividad de nuestros productos en los mercados y todo ello se traducirá en precios más bajos y en peores liquidaciones a los productores por las uvas”.