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al Director
Chiste
de Maro

Unidad rociera
El Rocío es un sentimiento religioso y social, pero desde este fin de semana también es un sentimiento deportivo. Y es que en la Aldea los aficionados del Xerez y del Córdoba se unieron en su pasión... por sus colores y siguieron con la misma pasión el derbi entre ambos equipos por la radio. Y como suele pasar en estos casos, donde se mezcla deporte y religión, seguidores de ambos equipos rezaron a la misma Virgen para que fuera su equipo el que se llevara finalmente los tres puntos en juego y que tanto representaban para cada equipo.Al final, ganaron... ¿los más rocieros?

Despiste ministerial
La ministra de Igualdad, la gaditana Bibiana Aído, no ha estado acertada este fin de semana. O, quizás, sería más correcto decir que su Ministerio no ha estado a la altura de las circunstancias, ya que ella se encuentra de viaje oficial a Níger. Pero el trágico asesinato de una mujer en Jerez a manos de su ex pareja sentimental debería haber provocado algún comunicado de condena específico, no porque se ponga en duda su rechazo a esta violencia machista, sino porque desgraciadamente se produjo en ‘su’ provincia.

Luz de domingo

Ernesto Romero del Castillo

El pasado 15 de abril salió a la venta el DVD de la última y décimosexta película de José Luis Garci, titulada Luz de domingo. Estrenada en el cine el 16 de noviembre, fue una de las tres películas españolas elegidas por la Academia del Cine como apuesta al Óscar a la mejor película en habla no inglesa. Pero, como en otras ocasiones, no fue la que finalmente continuó, por lo que, en mi opinión, quedaron seriamente minimizadas nuestras opciones de optar a un premio que ya ganó, por primera vez para nuestro país el mismo director con su inolvidable Volver a empezar.
Bajo la dirección de Garci trabajan como intérpretes Alfredo Landa -que ya ha anunciado que será su última película-, Paula Echevarría, Álex González, Kiti Manver y Carlos Larrañaga, entre otros. El guión es del propio director en colaboración con Horacio Valcárcel, el director de fotografía es Félix Monti y la banda sonora está compuesta por Pablo Cervantes. Con esta película, el maestro Garci -cuya imagen siempre tendré asociada a un magisterio para neófitos y expertos desarrollado en su programa televisivo de La 2 ¡Qué grande es el cine!, entre una nube de humos nicotínicos y estreno de la Mont Blanc de turno- sigue mirando a los clásicos. Y no sólo a sus admirados John Ford o Howard Hawks, sino a los clásicos de la literatura española como Pérez Galdós (con El abuelo) o Miguel Mihura (con Ninette). Y ahora le toca el turno a Ramón Pérez de Ayala y su novela poemática Luz de domingo, que sirve al director para contar una historia “muy cruel que, probablemente, estuvo basada en hechos reales que el propio Pérez de Ayala presenció de pequeño y marcaron su vida”.
La cinta está ambientada en la Asturias rural de principios del siglo XX, describiendo el marco social de la época a la perfección: el caciquismo de un alcalde despótico. El protagonista, funcionario del Ayuntamiento, persona liberal e idealista que tiene la pintura como afición, medita sobre algo que le obsesiona: la luz del domingo es muy distinta a la de los demás días; en domingo parece que el sol mirara a la tierra cara a cara, en domingo es difícil que no se sienta al prójimo. La tragedia ha surgido de una combinación de circunstancias que conspiran para frustrar la felicidad humana: la brutal política provinciana, el egoísmo del hombre, la bondad de los protagonistas, los designios inescrutables del destino... La película trata valores eternos como la familia, la amistad y el amor. Y plantea también otros temas importantes, como la paternidad y el honor. Frente al falso concepto del honor que sustenta la sociedad, se defiende que la honra reside en uno mismo, y no en la opinión ajena. Pero la venganza pasará a ser la figura central y une a sus habituales esteticismo nostálgico y ritmo pausado un poso violento y áspero que tendrá su momento en la catarsis final.
Se trata de un cine que ya no se suele hacer -el punto más fuerte es su sensibilidad-, con ritmo pausado y detallista, con escenas poderosas y primeros planos impresionantes, con fotografía y música siempre geniales y perfectamente entrelazadas. Por ello, a José Luis Garci se le debe un respeto, por su carrera como director, por tener el valor de rodar lo que ha querido, ajeno a las modas y los productos más atractivos. Como ya ocurriera con Tiovivo c. 1950, que resultó ser una joya. Porque con Luz de domingo tenemos bellos momentos de cine clásico. Porque tanto Alfredo Landa como Carlos Larrañaga están inconmensurables, les invito a no perdérsela.

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