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Denuncia a la plaza de toros al sufrir una caída por el mal estado del coso

El incidente le produjo una contractura en las cervicales, hematomas y varias contusiones

MARIBEL POSADAS/EL PUERTO
M. I. S. H., de 34 años y vecina de El Puerto, ha denunciado a la plaza de toros a raíz de una caída que sufrió el pasado 28 de junio cuando asistió al espectáculo Se llama copla. Según explicó la mujer a este periódico, se dirigía a tomar asiento “en la primera planta” del coso, propiedad del Ayuntamiento y que gestiona la empresa Serolo --organizadora también del concierto--, cuando “cedieron las tablas, que estaban podridas, y quedó atrapada en el hueco a una altura de unos tres metros”. La caída produjo a la mujer una contractura en las cervicales y numerosos hematomas y contusiones que la llevaron a permanecer durante “una semana en cama”.

supuesta indemnización
La mujer asegura que “en principio no pretendía hacer daño a nadie” al interponer esta denuncia, pero considera que los responsables de la plaza “se han portado muy mal” con ella.
Relató que cuando supieron que había interpuesto la denuncia en la Comisaría de la Policía Nacional la llamaron para que la retirara y le dijeron que le iban “a poner los mejores médicos” y a indemnizarla. Sin embargo, según cuenta, pasó más de una semana y no recibió “ninguna llamada”.
Por ello, sospecha que lo hicieron como medida disuasoria y dilatoria para evitar que pudieran “precintar la plaza en plena temporada”, mientras que no se han preocupado por su salud y el coso portuense presenta “un estado lamentable”.
En este sentido, M. I. S. H. asegura que su intención es que “todos los portuenses sepan las condiciones en que se encuentra la plaza” y lamenta que si eso le llega a ocurrir a una persona de la tercera edad las consecuencias podrían haber sido mucho peores, afirma.
Agrega que no le mueve el interés económico, sino que los responsables del recinto lo acondicionen para evitar que este incidente se vuelva a repetir.
La mujer asegura que lo está pasando “muy mal psicológicamente porque, aparte de los dolores” que sufre por la caída no se puede ocupar de su hijo de tres años, ya que su esposo trabaja, y ha tenido que pagar un mes más de guardería.