Cerca de un 33% de los accidentes con víctimas mortales en España se deben a los efectos del alcohol en la conducción, por lo que es la causa que más incidencia tiene en la accidentalidad. En el 37% de los accidentes se detecta un nivel de alcohol superior al permitido. El exceso de consumo de alcohol produce alteraciones físicas y psíquicas que perjudican gravemente a una conducción segura.