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El Consejo de Ministros ha tomado razón de la ampliación económica por un importe de 30 millones de euros para la adquisición de vacunas necesarias en la lucha frente a la lengua azul, enfermedad vírica que afecta únicamente a los animales rumiantes. Esta medida refuerza el programa de vacunación aprobado el pasado 30 de mayo también en Consejo de Ministros que contaba con un total de 10 millones de euros empleados para, al menos 20 millones de dosis vacunales.
Este incremento eleva a 40 millones de euros el importe dedicado a la compra de vacunas y viene motivado por la necesidad de disponer de vacuna suficiente frente a los distintos serotipos para toda la cabaña de ganado bovino, ovino y caprino.
En España se ha venido combatiendo el serotipo 4 de la enfermedad mediante la vacunación masiva de ganado ovino y vacuno en las zonas afectadas, obteniéndose unos resultados satisfactorios, ya que no se han detectado contagios por este serotipo desde finales de 2006.
Sin embargo, la aparición del serotipo 1 en el sur peninsular a mediados de 2007 y su salto al norte de España a finales del año, unido a la aparición del primer foco del serotipo 8 a finales de enero de 2008 en la cornisa cantábrica, hicieron necesario el rápido desarrollo de vacunas inactivadas frente a ambos serotipos en España, encontrándose ya disponibles.
Actualmente está establecida la vacunación obligatoria del ganado bovino y ovino en las zonas restringidas y la previsión de su empleo en las nuevas zonas que puedan verse afectadas por el avance de la enfermedad.
Gracias a la vacunación se evitarán pérdidas económicas en los productores, a la vez que se reducirá la circulación vírica, que es el objetivo fundamental para conseguir una futura erradicación de la enfermedad. Asimismo, se facilitará el movimiento de los animales desde las zonas afectadas a las libres con el fin de mantener un desarrollo normal de los flujos comerciales, tanto dentro de España, como los destinados a la exportación de rumiantes vivos.
La lengua azul ha sido uno de los grandes problemas padecidos por las cabañas de la provincia de Cádiz, afectando muy negativamente en el rendimiento y la productividad. La Consejería de Agricultura de la Junta ha sido la que ha coordinado todo el proceso de vacunaciones.