| Alarmismo responsable
Y es que verdaderamente no entiendo a quienes
están tachando
de irresponsable al ministro de Sanidad por haber intervenido 125
toneladas de aceite vegetal contaminado, que de haberse consumido
habría supuesto una más que lamentable catástrofe
sanitaria.
¿
Pero a qué está jugando la señorita Soraya? ¿Es
que siguen con eso de llevar la contraria sistemáticamente,
aunque sea con argumentos ilógicos? ¡Hombre! ¡Por
Dios! Pues claro que hizo bien el ministro. No bien, hizo muy bien,
porque con su aptitud puso de manifiesto que el actual gobierno de
España es responsable y eficaz en la protección de
los ciudadanos. ¿Acaso hubiera sido mejor haber corrido el
riesgo de dejar en el mercado ése producto contaminado, para
no afectar a los intereses empresariales de algunos desaprensivos?
Cualquier empresario de verdad, cualquier ser humano responsable,
cualquier ciudadano moderno, habrá visto en la actuación
del Ministerio de Sanidad las garantías necesarias para que
el consumo de productos alimenticios se realice en nuestro país
con total tranquilidad y confianza.
No obstante, el ala dura del PP continua erre que erre. ¿Todavía
no se han enterado de que la ciudadanía castiga a quienes
promueven el estado de la crispación constante? ¿Aún
no se han dado cuenta de que a los españoles no nos pueden
engañar con demagogia barata? Por lo visto no. Pues peor para
ellos.
Bernat Soria, al actuar tan eficazmente, se ha ganado la confianza
del consumidor, que ve como los productos de consumo diario pasan
por controles rigurosos de
calidad que certifican la buena praxis de los productores y fabricantes, lo que
de algún modo, beneficia a todo el mundo.
Una vez que se aseguró responsablemente de que el producto puesto a la
venta estaba en condiciones óptimas para el consumo humano, levantó la
restricción e invitó de nuevo a consumir aceite de girasol. Obviamente,
con todo esto, se ha creado una confusión inevitable, que rápidamente
se está disipando por el alto grado de comunicación, información
y transparencia en la gestión llevada a cabo. Toda una actuación
para concederle un sobresaliente al ministerio y de la que deberían aprender
otros.
Miedo me da pensar lo que hubiera podido pasar si el Ministerio de Sanidad, en
vez de estar en las manos de Soria, hubiera estado en las de Trillo. ¿Qué habría
pasado entonces? ¿Se habría callado socarronamente poniendo en
riesgo la salud de los ciudadanos para proteger los intereses económicos
de los importadores, distribuidores y vendedores de aceite? Recuerden lo que
pasó con el yakovlev y juzguen por ustedes mismos. Hay quienes afirman
de forma contundente que el consumo de girasol en España es del orden
de unas 300.000 toneladas y que la partida afectada es de pocos litros, y se
necesita ingerir grandes cantidades para que su consumo represente un peligro
grave para la salud. Parece como si criticaran la actuación del ministerio
porque el veneno iba a tener poca influencia. Les juro que lo leo y no doy crédito. Ésa
es la gran diferencia entre unos y otros: Para unos, la salud de un ciudadano
es tan importante como la salud de cientos o miles de ellos. Por lo visto para
otros no. El Ministerio de Sanidad habría fracasado estrepitosamente con
que sólo un ciudadano se hubiera contagiado. Por favor, un poco de seriedad,
sobre todo en temas de seguridad y de salud, que España no es un país
de tontos.
I. B.
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