Los gaditanos decidirán entre el precio o el ahorro a medio y largo plazo
Las que ahora deben empezar a instalarse consumen cinco veces menos energía
gema freire/cádiz
Los gaditanos se tendrán que debatir desde ahora entre la diferencia en el precio en las bombillas tradicionales y las de bajo consumo, y el ahorro que supone a medio-largo plazo el utilizar éstas últimas. La decisión es difícil porque a priori llama más la atención el suculento coste de la incandescente, unos 0,60 céntimos por unidad, frente a los 4,50 euros que como mínimo cuesta una lámpara de las de bajo consumo. Con estos precios, los consumidores tienen que tener muy claro en el momento de la compra las ventajas que a medio-largo plazo les supondrá el haber realizado el desembolso inicial, y esto no es tarea fácil.
Lo que por el momento es una decisión personal de cada consumidor, dentro de tres años se convertirá en una obligación. El ministro de Industria, Miguel Sebastián, ha presentado en el Congreso un paquete de 31 medidas de ahorro energético, entre las que se encuentra abolir el uso de la bombilla incandescente, la de toda la vida, en un período de tres años. Para contribuir con la causa, el ministro ha decidido que el Estado regalará entre 2009 y 2010 un par de bombillas de bajo consumo a cada hogar español, lo que le supondrá una inversión que podría llegar a los 392 millones de euros.
Los fabricantes de bombillas por su parte no han tardado en afirmar que no habrá ‘stock’ para cubrir la demanda que se les avecina.
opiniones
Las valoraciones entre los distintos sectores implicados son variadas. Por un lado, el presidente de la Unión de Consumidores de Cádiz, Miguel Ángel Ruiz, se ha mostrado satisfecho con la medida anunciada por Sebastián. En este sentido, asegura que la entidad que él representa viene “defendiendo desde hace tiempo la eficiencia energética que suponen estas bombillas”. En cuanto a los problemas que vaticinan las empresas fabricantes a la hora de dar cobertura Ruiz afirma que “detrás lo que hay es que quieren dar salida primero al stock de bombillas tradicionales que tienen en el almacén”. Por lo demás, la Unión de Consumidores considera que se conseguirá con ello un ahorro importante “desde el punto de vista económico, energético y medioambiental”.
Entre los ferreteros hay diversidad de opiniones. Carlos Lora es propietario de una ferretería en Loreto. Para Lora es una buena noticia la idea de Sebastián, “me parece bien porque verdaderamente ahorran energía a largo plazo, al final acaban siendo más rentables”. El propietario de la ferretería El Bazar, en el barrio de Santo Tomás, no lo tiene tan claro: “He buscado la bombilla de bajo consumo más barata que he encontrado para traerla aquí, y las he conseguido por 4,50 euros. Aunque el principal freno a la hora de comprarlas es el precio, la gente se las lleva cada vez más. Más o menos se suelen llevar una de bajo consumo por cada paquete de las normales, pero yo tengo mis dudas en este tema, creo que al final se consume la misma energía”.
Desde el Ayuntamiento de Cádiz se asegura que no se va a tener mayores problemas cuando la normativa comience a aplicarse, entre otras cosas porque en el alumbrado público no se utilizan las mismas bombillas que en casa. Lo que se usa son lámparas de alto rendimiento que consumen menos y que son las que se están usando para sustituir las que se utilizaban anteriormente.
ventajas
Entre las ventajas que presenta la bombilla de bajo consumo hay que señalar en primer lugar que éstas son más frías, la mitad de la energía que consume una bombilla incandescente se transforma en calor no en luz. En segundo lugar, la de bajo consumo utiliza entre un 50 y un 80% menos de energía que una bombilla normal incandescente para producir la misma cantidad de luz. Tercero, una lámpara de 22 vatios equivale a una bombilla tradicional que consume 100 vatios. Cuarto, las de bajo consumo duran hasta12 veces más, aunque cuestan siete veces más que las otras, esto quiere decir que tienen una vida de 12.000 horas frente a las 1.000 de las incandescentes.
Si piensa en sustituir las bombillas tradicionales de su vivienda por las de bajo consumo es importante saber que se recomienda que las primeras que se deben cambiar son aquellas que permanezcan más tiempo encendidas. Tampoco es conveniente utilizarlas con sistemas con sensores de presencia, ni en lugares en los que se produzcan cambios bruscos de temperatura.