El incremento del paro acentúa los efectos de la crisis
Los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del último trimestre han dejado claro que no sólo la crisis económica es una realidad palpable, sino que añade un componente social que la hace más acuciante y preocupante, ya que ya no se trata de una recesión económica como defendía el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y que parecía conllevar una disminución del crecimiento que experimentaba el país, sino de una situación en la que cada día miles de españoles acaban en el paro y, lo que es peor, sin visos de tener una oportunidad de hallarlo en un futuro más o menos inmediato. Y es que si esos 207.000 nuevos desempleados en estos tres últimos meses ya es una cifra muy difícil de asumir en una situación de normalidad, en plena crisis las opciones de encontrar empleo se convierten en una quimera y, especialmente, en algo más de una preocupación para muchas miles de familias.
Y esto sin olvidar que esta situación laboral, que representa alcanzar una tasa de desempleo del 10,44%, la más alta registrada en los últimos ocho años, no es algo puntual, sino continuado, ya que se viene arrastrando desde hace demasiado tiempo, reforzando esa sensación de preocupación que no alivia la actitud de un Gobierno que sigue insistiendo en que se están tomando medidas... que no se ven y que no parecen convencer a nadie salvo a ellos mismos. Y es que la grave situación de la construcción puede ser el motor de estos datos, pero no es el único sector que se está viendo afectado, ya que se está produciendo un efecto cascada en el que ya es difícil hallar una actividad laboral que no se haya visto afectada directamente por esta crisis económica.
Por ello, y como se ha dicho ya tantas veces sin que al parecer el Gobierno se haya querido hacer eco de las críticas, ya no vale pensar en clave electoral y pretender tapar la realidad, sino actuar con contundencia para poner en marcha medidas concretas que, sobre todo, incentive la creación de empleo y dé un respiro a los millones de españoles que están actualmente no sólo desempleados, sino sin opciones de encontrar trabajo. Seguir por el mismo camino y mantener la impresión de que no pasa nada sólo ayuda a empeorar la situación y acentuar la sensación de crisis.
La Guardia Civil está de enhorabuena
La Guardia Civil está de enhorabuena. No cabe duda de que España puede presumir de tener unos cuerpos de seguridad (incluímos a la Policía Nacional y a las locales) bastante eficientes y que en las últimas horas están dando golpes importantes contra el terrorismo y la droga. La caída del comando Vizcaya es un éxito rotundo y que puede (esperemos que así sea) tambalear los cimientos de ETA, a la cual casi ya ni quieren en su casa. Pero en la lucha contra el narcotáfico también se están saliendo los hombres de verde, sí, los mismos que cuando vamos con el coche y los vemos aparcados en la cuneta nos ponemos nerviosos y nos suda todo el cuerpo -aunque no hayamos hecho nada y llevemos todos los papeles en regla-. En este sentido, la incautiación de 19 toneladas de hachís en el Puerto de Algeciras es un nuevo y gran éxito pues de haber pasado inadvertido, la mercancía podría haber alcanzado en el mercado los 30 millones de euros. Ademas, el martes, intervinieron 603 kilos también en Algeciras y otros 6 en Ceuta en 25 globos de colores ¡que estaban inflados dentro de un coche! También la Policía Nacional dio un pelotazo al desarticulado una organización dedicada al tráfico de hachís en Sanlúcar, con 9 detenidos y 1.200.000 euros.
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