El vandalismo eclipsa las Cruces de Mayo en el casco antiguo
Aparecen pintadas anticristo en las paredes y las cruces tumbadas boca abajo
INFORMACIÓN ARCOS
Las populares Cruces de Mayo terminaron en Arcos más como un ritual satánico que como una exaltación cristiana y de la primavera. Sobre las cinco de la madrugada del pasado domingo, uno o varios vándalos, irrumpieron en el casco antiguo de la ciudad para destrozar lo que con tanta ilusión habían preparado un día antes decenas de vecinos y el propio Ayuntamiento. Las cruces instaladas en las calles fueron literalmente desmontadas y, como se pudo observar por ejemplo en la recóndita plaza del Cananeo, incluso fueron volcadas “delicadamente”, lo cual probablemente no pudo ser obra de una persona, sino de varias, ya que las cruces contaban con una pesada base. En otro casos, arrancaron los claveles repartidos entre los promotores de las cruces para utilizarlos como pintura con la que escribir mensajes anticristo, con la palabra muerte al revés o exaltando al demonio. Y todo ello sin que los vecinos se percataran, excepto algunos que pudieron escuchar algunas voces o, simplemente, ver unas sobras en la oscuridad de la noche.
El delegado municipal de Seguridad Ciudadana, Fernando Mancheño, acompañado de su homónimo de Medio Ambiente, Antonio Ruiz, evaluó los daños, siendo ambos testigos directos de la “vergüenza ajena” de los propios vecinos y de la indignación que despertó el panorama entre los numerosos turistas que poco a poco se iban reuniendo en el conjunto histórico de la ciudad. Sólo las cruces instaladas en el interior de los patios, la del Parador de Turismo, Palacio del Mayorazgo, Casino de La Unión y unas pocas más se pudieron salvar al estar salvaguardadas por una reja o una puerta.
abren una investigación
Los responsables municipales, que pusieron inmediatamente estos hechos en conocimiento de la Jefatura de la Policía Local, anunciaron pesquisas para dar con el autor o autores de los actos vandálicos, de los cuales, según las primeras hipótesis, se descarta un hecho aislado y espontáneo, pues los mensajes a modo de destrozos guardaban una clara relación.
Ello, sin duda, eclipsó en gran medida el segundo y último día de las Cruces de Mayo en Arcos de la Frontera, que se preveía una fiesta de color, alegría y tipismo. No obstante, y como rezaba en el programa oficial, la banda municipal de música Vicente Gómez Zarzuela realizó su pasacalles llenando de notas musicales los rincones del casco antiguo, un detalle muy agradecido por el público en general y por los numerosos establecimientos que bien se beneficiaron de la avalancha.
Las delegaciones de Fiestas y Casco Antiguo, y en su nombre su delegada, Genoveva Medina, encargaron a toda prisa que el remanente de claveles fuera utilizado para reponer lo mucho deteriorado y que, en la medida de lo posible, las cruces volvieran a lucir con el esplendor perdido, lo cual se hizo imposible en algunos casos.
Medina agradeció ante este medio la predisposición de los vecinos a reponer lo estropeado y para encarar la jornada del domingo, aunque muchos de ellos se mostraron desmotivados ante los hechos acaecidos.
El día anterior fue otra cosa bien distinta: la inauguración de las Cruces contó con el esplendor esperado. Al acto protagonizado por la alcaldesa, Josefa Caro, y el equipo de Gobierno, se sumó el alegre pasacalles de la pequeña agrupación Negra con Puntillo. Las autoridades, acompañadas por las jóvenes molineras del Carnaval -presentes en los actos festivos oficiales de la ciudad durante el año- y de un grupo de vecinos fueron visitando cada cruz instalada en el recinto, agradeciendo el trabajo de sus promotores y admirando la belleza y originalidad con la que se instalaron.
gracias a los vecinos
Esta edición, la primera que ha registrado actos vandálicos de tal calibre, contó con un total de 20 cruces repartidas por prácticamente todo el conjunto monumental de Arcos, desde el barrio de Santa María hasta el de San Pedro: Iglesia-Hospital de San Juan de Dios, las hermandades del Dulce Nombre y el Prendimiento, las casas palacio del Mayorazgo y Conde del Águila, Mesón don Fernando, las asociaciones de mujeres Arco de Matrera y Beatriz Pacheco, Hostal San Marcos, las delegaciones municipales de Fiestas y La Mujer, Casa Campana, Rincón del Patriarca, Casino de La Unión y las instaladas por los vecinos de Higinio Capote, Cuesta de las Monjas, Benito Gatica, Marqués de Torresoto y Almirante Topete.