Contacte con nosotros
   























 

Actualidad Local Deportes Local Opinion

Tele y radio predicadores

Francisco Guisado
miembro del foro cívico chipiona
forocivicochipiona@hotmail.com

Durante la ya lejana "Transición" la prensa jugó un papel muy importante en la restauración democrática de nuestro país. Su importancia ha sido tan relevante a lo largo de la historia que es considerada como un cuarto poder en los Estados democráticos.
La prensa escrita en España ha gozado de gran prestigio internacional por su buen hacer y por su calidad periodística y es de destacar el alto nivel de los columnistas que desde el siglo XIX han transitado por los periódicos españoles. Muchos de éstos han sido también escritores, filósofos, poetas o artistas de gran relieve: Larra, Unamuno, Ortega y Gasset, Delibes, Cela, Umbral, Gala, Pérez Reverte,…y un largo etc.
Cada uno defendía y siguen defendiendo su ideal de vida, sus ideas filosóficas, religiosas, políticas con el poder de la escritura pero con un elemento común el de defender su ideal sin creerse en posesión de la verdad absoluta.
Sin embargo, en la prensa de la actualidad han aparecido un gran número de periodistas que pontifican en sus diarios y copan tertulias radiofónicas y televisivas en las cuales la única verdad es su verdad. Hoy día sería más fácil encontrar la aguja en el pajar que el periodista objetivo. Algunos sólo les falta llevar en la solapa la etiqueta del partido al que defienden.
En la época dorada del columnismo español los periodistas o escritores debatían sobre grandes ideas y principios. Lo hacían muchas veces de forma pedagógica y, aunque eran discusiones de gran calado, que defendían de forma firme y con convicción no se arrojaban el derecho de poner o quitar ministros, de poner o quitar líderes de partidos, no utilizaban el insulto o la descalificación para sostener dichos principios.
En el momento que escribo estas líneas ha fallecido Leopoldo Calvo Sotelo, presidente durante momentos difíciles de España. Quizás haya sido el presidente de corte más europeo de los que hasta ahora hemos tenido; del estilo de algunos líderes como Kolh o Chirac sin el carisma de Aldolfo Suárez o Felipe González pero culto y elegante en las formas políticas.
Cuento esto porque la imagen de nuestros políticos viene condicionada muchas veces con el grado de encarnizamiento que han sufrido en determinados momentos por cierta prensa, algunas con razón pero la mayoría de las veces sin ella, obedeciendo consignas políticas. Adolfo Suárez, alabado hoy, fue crucificado cuando era un rival político por muchos medios periodísticos al servicio de partidos o de otros intereses.

Inserte su publicidad aquí