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Altadis: nuevo golpe al empleo, otro cierre encubierto en la bahía Altadis se suma a esas empresas de nuevo cuño que siguen en la misma tónica de cerrar en la Bahía de Cádiz. Delphi no es la única. Las empresas se marchan, y pocas o ninguna se atreve a aterrizar. Curiosamente, el mismo día que se anuncia el despido, legalmente es una regulación de empleo, de 236 personas en la planta de Altadis de Cádiz, la Junta anuncia, de prisa y corriendo, la instalación de una empresa china e iraní para sustituir en parte a Delphi. También se dedica al motor, y sus otras plantas en el mundo se distribuyen por China, Irán y Rusia. También la importantísima implantación de Alestis, una nueva sociedad que tratará de convertirse en el primer suministrador de componentes para Airbus y otras compañías como Boeing o Bombardier, y que dará nada más y nada menos que 1.200 empleos en la maltrecha Bahía. Curiosa coincidencia y sospechosa al mismo tiempo. La última vez que alguien de la Junta, su presidente Manuel Chaves, habló del empleo en la Bahía fue para dar tranquilidad ante el anuncio de la cancelación del proyecto MPF de Dragados. En su día 600 trabajadores fueron enviados a sus casas, se canceló finalmente el proyecto y hoy se han incorporado a otros programas ya anunciados unos 400. ¿El balance? Más de 200 personas sin trabajo en Dragados Offshore. Imperial Tobacco pretende hacer más o menos lo mismo en Cádiz, con la salvedad de que pretende mantener estas instalaciones con 65 personas. ¿Es ahora cuando se acuerdan de las ayudas a Altadis? De los beneficios de los que se valió, con nuevos terrenos, etc. Y, aunque se haya dicho una y mil veces, también debe recordarse que la instalación de nuevas empresas no deben acarrerar más compromisos injustos con los empleados, las empresas locales y los ciudadanos. Ahora se pone la primera piedra de la gran tienda que Ikea construirá en Jerez. Lo sucedido con la multinacional sueca es lo que no se debe hacer. Las localidades de la Bahía se subastaron su presencia, situando el precio del suelo por lo mínimo. Incluso levantó las protestas de los empresarios gaditanos, un colectivo especialmente dócil con las administraciones. Altadis está condenada al cierre en al menos dos años, y la actuación de la Junta debe ser rápida, no para evitarlo, sino para aprovechar los recursos actuales. |