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El efecto del carné por puntos se diluye

Un total de 34 personas perdieron la vida en los 25 accidentes de tráfico mortales registrados el fin de semana de la Operación Salida, siete más que en el mismo periodo del año pasado, durante la primera fase de la Semana Santa. Este dato supone un revés de importancia para las medidas impulsadas por la Dirección General de Tráfico (DGT) que buscan reducir la siniestralidad vial, y que lo han conseguido durante los últimos meses. La nueva campaña de la DGT e incluso el anuncio de instalación de 317 puntos fijos de control de velocidad mediante sistema de radar en las carreteras, por las que circulan estos días 148 vehículos camuflados, no han dado resultado. Es pronto para analizar qué es lo que ha ocurrido, y sólo las cifras totales de accidentes en la Semana Santa permitirán conocer con más exactitud las causas de este incremento. No obstante, ya hay un indicio. Los conductores se han relajado tras la implantación del carné por puntos. Tras su entrada en vigor, la reducción de la velocidad en las carreteras españolas fue un hecho. Cualquier persona que se situara ante un volante percibía que se corría menos por las vías españolas. De inmediato, y como consecuencia de esa reducción de la velocidad, hubo un descenso en el número de accidentes y, por tanto, de las víctimas mortales y heridos.
La DGT prevé que esta Semana Santa se produzcan 15,5 millones de desplazamientos de largo recorrido hasta el próximo 9 de abril. Desde el 1 de julio de 2006, fecha en la que se puso en marcha el carné por puntos en nuestro país, medio millar de personas se han quedado sin licencia y 20.000 han perdido al menos la mitad de su crédito. Desde entonces, según la DGT, se ha evitado la muerte en las carreteras de 368 personas y desde enero la mortalidad en nuestras vías ha caído un 15 por ciento. Esa tendencia se ha visto, por tanto, interrumpida con este brusco incremento de la siniestralidad, fruto de la relajación entre los conductores. Sin embargo, en un asunto tan complejo como la siniestralidad en carretera es menester ampliar el horizonte de miras ya que la imprudencia del conductor no es el único factor del siniestro, aunque sí el más determinante. La muerte en la carretera no ha sido ajena este fin de semana a la provincia de Cádiz. Un joven de 19 años falleció el sábado en la antigua N-340, a la altura del término municipal de Chiclana de la Frontera, en un tramo de vía de una peligrosidad constatable. Este trágico ejemplo viene a demostrar que las condiciones de la carretera son fundamentales para la seguridad vial. Ahí está, por ejemplo, la vía entre Jerez y Los Barrios.
Cuando era comarcal 440 era una de las carreteras más peligrosas de Andalucía con siniestros mortales cada poco tiempo, ahora siendo la autovía A-381 es de las más seguras de la comunidad, aunque siempre hay incidentes como el choque múltiple ocurrido ayer por la mañana en el municipio de Los Barrios en el que se vio involucrada, entre otras personas, la delegada provincial de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía y candidata a la Alcaldía de Ubrique, Isabel Gómez.

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