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Un nuevo Papa y un nuevo Príncipe NINGUNO tenía el título de rey pero ambos
lo eran de los estados más pequeños del planeta, uno
de ellos era quien más súbditos tenía en todo
el mundo, mientras el otro en cambio no mandaba ni en los salones de
su casa. Uno tenía una familia espiritual que le rodeaba y le
veneraba, el otro tenía una familia real que sólo le
habían proporcionado quebraderos de cabeza. Pero ambos dos dejan
un gran patrimonio sembrado, uno fue heredado y supo mantenerlo, mientras
que el otro heredó algo que su trabajo y un buen “braguetazo”,
como decimos por aquí, supo mejorar. Durante estos días
se ha hablado mucho sobre los dos, sus vidas, sus logros y en menor
medida de sus defectos; pero a partir de ahora el discurso va a girar
y pasaremos de recordar el pasado a especular sobre el presente. El
Estado del primero ha buscado un sucesor al papa Juan Pablo II. Benedicto
XVI, un sucesor que esperemos se parezca a ese papa que aunó oriente
y occidente y que supo acercarse a los jóvenes; mientras que
también debería ser bueno que ese sucesor del pontífice
sepa dar un giro radical a la arcaica institución buscando un
enfoque más actual, donde la mujer y el hombre sean tratados
del mismo modo, donde ponerse un profiláctico no sea un pecado
y donde amar a alguien de un mismo sexo no resulte ser un “atentado
a la moral”. Por otro lado vemos como la prensa del corazón
se pone las botas con el sucesor al trono monegasco. Alberto pasa en
cuestión de minutos de ser homosexual a ser un mujeriego tan
desatado que se lía incluso con Leticia Sabater, como si eso
realmente fuese importante. Durante las próximas semanas tendremos
que seguir percibiendo información al respecto, sobre el futuro
papa y sobre el príncipe de Mónaco, especulaciones sobre
si el pontífice es conservador o muy conservador, porque pensar
en un papa liberal parece una utopía y sobre sí Alberto
de Mónaco se casará con una joven por amor o por obligación,
pero saben a mi sólo me preocupa seguir viendo un horizonte
libre y limpio cuando vaya a la playa. |