El equipo de 1ª Nacional B recorta presupuesto para poder competir
Fútbol sala. Buscan patrocinador de menor entidad que la constructora para intentar mantener el juvenil
paulino cordero/baena
La decisión del patrocinador de las últimas dos temporadas de no seguir aportando parte del presupuesto del equipo sénior de fútbol sala de Baena, ha dejado a éste no sólo sin nombre para competir, que se decidirá próximamente, sino sin una gran parte de sus recursos económicos, con lo que eso está repercutiendo en la confección de la plantilla y en el transcurrir normal de la competición. Los jugadores, por su cuenta, están buscando un nuevo patrocinador. Pero descartado está que, aunque lo encuentren, pueda aportar el mismo volumen económico que la constructora. Parece claro que sí van a seguir compitiendo en la Primera Nacional B de fútbol sala, aunque en unas condiciones sensiblemente distintas a las de las últimas campañas. De momento, el cuadro juvenil que militaba en Nacional, saldrá esta próxima campaña en Provincial, si es que finalmente puede iniciar la competición liguera porque la economía se lo va a poner complicado. Igualmente, la firma patrocinadora apoyaba a los equipos sénior, juvenil, cadete e infantil de la competición de fútbol, tanto a nivel regional como provincial. Esas cuatro escuadras se está intentando a diferentes bandas que salgan en la liga 2008-2009, con diferentes nombres y fórmulas, pero solventar los avatares de la temporada requerirá del compromiso de los padres, según ha podido saber este periódico.
drástico
El recorte presupuestario es tan evidente, que aunque no hay una valoración concreta por el aporte global de otros años a los seis equipos (cuatro de fútbol, dos de fútbol sala), parece que podría llegar casi hasta la mitad del presupuesto.
De momento, el primer equipo de fútbol cinco de la ciudad, su plantilla, sabe que llegan épocas difíciles y que si hasta ahora viajaban en autobús, van a tener que realizar los desplazamientos a las canchas rivales de Córdoba o Sevilla en sus coches particulares. Otras consecuencias del bajón presupuestario serán las de llevarse el correspondiente bocadillo y no poder comer fuera como lo hacían en algunos casos antes, pagar la gasolina y otros gastos, entre ellos el de cada una de las licencias o fichas (quince como máximo), que cada jugador abonará de su bolsillo y que está en torno a los 80 euros (unas 13.000 de las antiguas pesetas).
Los recortes también van a afectar a la calidad técnica y a la amplitud de la plantilla. Empezando por la condición de jugador-entrenador que deberá asumir Pepe Cáliz, ocupando el banquillo dejado vacante por Primitivo y Juan Criado de anteriores temporadas. Contando igualmente con la necesidad de que alguien le “preste” el carné con la titulación requerida. Y continuando con la marcha de efectivos destacados la pasada campaña como el seleccionado por el combinado andaluz, “Lolo” (que se ha ido al Maderas Bujalance) y cuyo camino podrían seguir otros componentes de la columna vertebral del Fecasto de fútbol sala, como Javi o Paquito.
Bajas que podrían ser suplidas con jugadores del cuadro juvenil, resintiéndose indudablemente la calidad del plantel.
Permanencia como gran objetivo y no sería un mal reto
Tal y como se han puesto las cosas y las ausencias que va a tener el equipo con respecto a la temporada pasada, los objetivos planteados para la disputa de las treinta jornadas del calendario que engloba en el Grupo I del fútbol sala andaluz occidental a una quincena de equipos que, al ser impares, descansarán uno cada fin de semana (Baena lo hará en las jornadas 9ª y 24ª), son modestos. Mantener la categoría en la que llevan jugando dos años de forma consecutiva, se torna casi como un reto dadas las circunstancias, aunque en el seno de la pantilla baenense parece albergarse la sensación de que los rivales que les han tocado en suerte este ejercicio deportivo, puede que tengan algo menos nivel que el anterior. Es, en todo caso, un grupo apretado con un final de competición duro y un tramo inicial en el que se verán las caras con equipos recién ascendidos a la categoría.
El debú de los baenenses, que deberán decidir en función de si encuentran o no patrocinador el nombre del equipo, se producirá el 13 de septiembre contra el Marchena en tierras sevillanas. Mengíbar estrenará campaña en el Juan Carlos I el siguiente fin de semana. La visita del descendido Apademar de Córdoba será el 4 de octubre, mientras que el derbi provincial contra el Puente Genil (siempre muy atractivo para ambos equipos y aficiones), será el 18 de octubre (aquí) y el 14 de febrero (allí). La liga terminará el 23 de mayo, cuando rindan visita al Villa del Río. Habrá varios parones de una semana entre ellos Navidad, Reyes y Semana Santa. Y de tres semanas a mediados del mes de febrero del año que viene.