Contacte con nosotros


Inserte su publicidad aquí






















 


Actualidad Local Deportes Local Editorial Opinion
Noticias Actualidad Local

Salen a concurso las obras de restauración de Castillo-Anzur

El presupuesto total de las actuaciones previstas asciende a un montante de 408.102,25 euros

josé manuel cabezas/puente genil
La Consejería de Cultura de la Junta, a través de la Dirección General de Bienes Culturales, ha sacado a concurso las obras de restauración de Castillo-Anzur, unos trabajos que se prolongarán por espacio de doce meses y que cuentan con un presupuesto total cifrado en 408.102, 25 euros.
El anuncio, que fue publicado en el número 86 del Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) correspondiente al pasado miércoles 30 de abril, establece que todas aquellas empresas que estén interesadas en participar en el proceso deberán formalizar sus correspondientes ofertas antes del próximo 26 de mayo.
El desbloqueo de la situación de Castillo-Anzur, un monumento declarado Bien de Interés Cultural que es todo un símbolo de nuestra ciudad, puede considerarse como una excelente noticia, sobre todo si se tiene en cuenta que el proyecto de rehabilitación ha permanecido durante más de dos años y medio en fase de supervisión, y que además, el monumento presenta importantes daños, un deterioro que se ha agravado a lo largo del último otoño y que en los últimos meses ha generado cierta preocupación e inquietud en el seno del equipo de Gobierno, lo que motivó que el alcalde, Manuel Baena, declarara a principios de año que el castillo se encontraba en una “situación de emergencia”. La amenaza de ruina dio lugar a que el Ayuntamiento remitiera tanto a la delegada provincial de Cultura, Mercedes Mudarra, como a la consejera Rosa Torres, un dossier fotográfico con el estado de la fortaleza y los pasos dados en aras de su restauración, un proceso que comenzó en 1999 y que todavía no ha dado los resultados esperados.
El proyecto de restauración de la atalaya defensiva, redactado por el arquitecto Juan José Pérez-Borbujo Álvarez, lleva aparejado un presupuesto de ejecución material que se acerca a los 300.000 euros, y que contempla trabajos de movimiento de tierras, cimentación, accesos, estructura, albañilería, cantería, cubierta, saneamiento, revestimientos, andamiaje, pinturas, vidrios y carpinteria, además de las correspondientes señalizaciones y protecciones individuales y colectivas. Todo apunta a que una vez que concluya el plazo de presentación de ofertas, las obras puedan iniciarse a finales de verano.


Un monumento con mucha historia


La fortaleza de Castillo-Anzur, cuyo nombre toma del arroyo que lo baña, se construyó en época medieval, posiblemente bajo dominación musulmana. Tras la conquista cristiana, la atalaya perteneció al concejo y, posteriormente, al obispado de Córdoba. Castillo-Anzur siempre ha estado directamente vinculado a nuestra villa, y en sus alrededores se han encontrado importantes restos arqueológicos. Junto a esta atalaya tuvo lugar en 1126 la batalla de Arnizol, en la que las tropas de Alfonso I el Batallador derrotaron a los almorávides.


La emblemática atalaya defensiva controlaba el paso por el valle del Genil

redacción/puente genil
Castillo-Anzur se encuentra situado en la sierra del Castillo, uno de los puntos más altos de la zona, a unos cinco kilómetros al este de Puente Genil. Este asentamiento tuvo dos vías de comunicación, una primera procedente de Aguilar de la Frontera (Poley), por la que hoy es la carretera de Moriles; y la otra, que procedente de Estepa llegaba a Castillo-Anzurcruzando el río Genil por el Pontón de Don Gonzalo. En base a las características de su estructura y a su situación, Castillo-Anzur sería una de las pequeñas fortalezas denominadas “sarjra”, construidas en torno al siglo X, situadas en las cimas de los cerros o cumbres con la finalidad de controlar valles y destinadas a cerrar al paso a un presunto enemigo. Estas formaciones se caracterizaban por un aparejo isodomo en las esquinas, puertas de entrada con arco ojival, cúpulas de ladrillo por aproximación de hiladas y similar funcionalidad (ya que están situadas en lugares estratégicos para la vigilancia y protección de zonas de cultivo), paso de vías de comunicación y protección de su respectivo territorio, que en el caso de Castillo-Anzur sería la protección del valle y paso del río Genil.
Todas estas fortificaciones prismáticas, con rasgos comunes entre sí, poseían una torre, una muralla, un aljibe y un pequeño núcleo de población al lado, requisitos, en definitiva, ideales para la orografía de la zona.