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Un mes de patronazgos y religioso

Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de Úbeda, abrió por todo lo alto el mes de mayo con la celebración de la tradicional romería. Desde entonces la ‘Chiquitilla del Gavellar’ se ha convertido en el centro de la devoción de un pueblo, atendiendo desde la iglesia de San Pablo las miles de peticiones, deseos y anhelos de tantos y tantos ubetenses que pasan a diario por el templos con la esperanza de que la Virgen Morena atienda sus plegarias.
Pero mayo es mes de patronazgos, y ahora le toca el turno a San Isidro Labrador. Desde mañana domingo, 11 de abril, y hasta el próximo 18 de mayo, la Hermandad de San Isidro ha preparado un amplio elenco de actividades destinadas a rendir culto al Patrón de los Agricultores. Deportes, verbenas, concursos, platos típicos, fiestas infantiles e, incluso, visitas culturales; actividades de muy diversa índole que tendrán como protagonista al Santo de los campos. Pero, sin duda, el día grande tendrá lugar el próximo 15 de mayo, onomástica de San Isidro. La jornada comenzará con la solemne misa, dando paso a la procesión de San Isidro por las principales calles de la ciudad.
É ste es, sin duda, uno de los momentos más emotivos de cuantos rodean a la celebración de San Isidro. Carrozas, tractores y los hermanos acompañan al Santo en una tradición tan popular como religiosa, destinada a honrar al Patrón para que éste vele por las cosechas y los campos de una ciudad eminentemente agrícola.
Pero no quedará aquí las citas religiosas del mes de mayo. El próximo día 25 ‘El Santísimo’, acompañado por Nuestra Señora de Guadalupe y los niños y niñas que durante este año hayan realizado su Primera Comunión, procesionará por las calles que, como viene siendo costumbre, habrán sido engalanadas con flores, pino, palmeras y los tradicionales altares que cada año montan los vecinos y las ditintas cofradías de la ciudad.
Así, el mes de mayo ubetense se presenta como una muestra más del sentir religioso, costumbrista, popular y devoto de un pueblo que, a veces más y otras menos, se vuelca con sus Santos y tradiciones. Nuestra Señora de Guadalupe, San Isidro y el Corpus Christi llenan de contenido religioso el mes de las flores, cubriendo así la necesidad humana de establecer un vínculo con sus creencias y Fe. Ahora, sólo falta dar a cada una de estas manifestaciones públicas y religiosas el lugar que le corresponde y, a diferencia de lo ocurrido con la Patrona, en la que faltó representación y una mayor participación ciudadana, todos los ubetenses se involucren de manera activa en su celebración. Para enmendar siempre hay tiempo.

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