Enmarcado como uno de los actos religiosos más importantes a escala mundial, la peregrinación al Rocío es un referente para todo cristiano. Más de ciento cincuenta esteponeros pertenecientes a la Hermandad de Estepona se desplazaron, como cada año, hasta la aldea almonteña haciendo el camino para acompañar, una vez más, a la Virgen del Rocío. El próximo lunes retornarán tras ver a la Blanca Paloma.
Rogelio Márquez
La Hermandad del Rocío de Estepona partía el pasado miércoles hacia la aldea almonteña del Rocío. Una peregrinación de tres días en la que acompañan al Simpecado ciento cincuenta esteponeros, y que acabó el viernes con la llegada a la aldea. La presentación de la hermandad ante la Reina de las Marismas tendrá lugar hoy sábado. Es por ello que, siendo un camino de tres largos días, en las carriolas no faltaba detalle alguno. Víveres y bebida por doquier para hacer más llevadero este largo peregrinar. Antes de comenzar este largo caminar, los miembros de la Hermandad del Rocío celebraron su tradicional misa de romeros en la parroquia de San José. Una celebración eucarística en la que se procedió a la imposición de medallas a los nuevos hermanos. No faltaron los pitos y tamboriles a la salida de la iglesia, así como la Salve Rociera. Los romeros acompañaron al Simpecado por las parroquias de Los Remedios y del Carmen. Una vez finalizados los actos eclesiásticos los cerca de doscientos romeros iniciaron el camino hasta la tierra de la Blanca Paloma. La primera parada fue la misma noche del miércoles en Bollullos Par del Condado.
Estepona parte hacia El Rocío
La Hermandad del Rocío de Estepona ha comenzado un nuevo camino. Tras celebrar la misa romera en la parroquia de San José, y visitar la iglesia de Los Remedios y a la patrona, la Virgen del Carmen, los romeros se dirigieron al Polideportivo para organizar las carriolas y emprender el camino hasta Bollullos Par de Condado. El jueves comenzaron oficialmente el camino con una misa en la ermita de Las Mercedes, en la localidad onubense. Precisamente en Bollullos pasaron la noche del miércoles, desde donde emprendieron el camino con la carreta y el Simpecado.
No fue hasta el viernes cuando entraron en la aldea del Rocío. Eso sí, con un horario muy estricto, ya que deben acceder a la aldea almonteña antes de las seis de la tarde debido a que se trata de un horario concertado.
Este es el segundo año como Hermano Mayor de Carlos Melgar, que hasta hace bien poco era alcalde de carretas. Ya atesora la experiencia del pasado año, pero aún así se muestra muy precavido ante este, su segundo camino al frente de la Hermandad esteponera: "Esta segunda andadura la comienzo con un poco más de experiencia, pero pienso que con los mismos nervios e inquietud del primer año". Pero Carlos ha estado acompañado por muchos romeros de la localidad. Hasta ciento cincuenta hermanos han hecho el camino del Rocío.
Y claro está, para disfrutar de un buen camino también hace falta organizar el aspecto gastronómico, fundamental a la hora de la peregrinación. Para ello están las carriolas, y quienes se encargan en este caso de los víveres son las mujeres "que han estado semanas preparando comida y ubicándola en las carriolas".
Los hermanos que acuden al Rocío desde Estepona tienen muy clara la motivación de hacer el camino: "El Rocío tiene a Nuestra Madre, a la que le tenemos mucha devoción", nos dice Carlos, quien abre las puertas de la Hermandad para todo aquel que quiera iniciarse en el camino, "la Hermandad está aquí para enseñarle a quien lo desee lo que es un camino, una Hermandad, un saber estar en la aldea, pero siempre y cuando aquellos que quieran ir lo hagan de corazón".
En cuanto a futura construcción de la Casa Hermandad, su Hermano Mayor nos comenta que es una tarea muy difícil, "los terrenos son muy costosos. Tenemos una parcela fija, pero no es nuestra, y estamos deseando que nos asignen un terreno para poder hacer la Casa Hermandad". Esperemos que sea una realidad en poco tiempo.