|
La igualdad a la que aspiramos probablemente se escriba con h
Como dice un anuncio televisivo, la ventaja que tiene la H es que sólo se nota cuando falta en los escritos pero nunca al hablar. Es una de las dificultades en el aprendizaje del español, hasta hace pocos años castellano, para los extranjeros que están convencidos de que nuestra lengua es un idioma lo suficientemente extendido como para justificar su conocimiento, muy al contrario de lo que sucede en nuestro país, perdón en la parte de la Península Ibérica en la que se habla y que permanece al cobijo de la Bandera roja y gualda.
Un poner. La Federación de Atletismo, en la relación de atletas participantes en una de las últimas competiciones celebradas días pasados permitió que figuraran un elevado número de participantes representantes de su país, Cataluña.Si quiere opositar en el País Vasco, versus Vascongadas, y no sabe euskera (como suena) no podrá pero sí un vasco en nuestra Andalucía. Si policía, médico o empresario, por ejemplo, los emolumentos o beneficios fiscales serán menores. Si es un abuelo que mataron en la ‘guerra’ aunque los otros consuegros pertenecieran al otro ‘bando’ entrará directamente dentro del articulado de la memoria histórica lo que dará derecho a recibir homenajes si forma parte del entremado. Si no, entra directamente dentro del catálogo de ‘los adversarios políticos. Y así un largo etcétera que puede finalizar, sin traumas, como con M.R, a quien casi todos los que lo denostaban ahora lo apoyan en tanto que sus correligionarios le rechazan como líder sin que nadie dé la cara como opositor.
Son razones más que suficientes como para justificar la cartera de Igualdad coprotagonista de los primeros Consejos de Ministros, con la recien parida de titular de Defensa. Pero no, la igualdad consiste en otra cosa, está para otros temas. Algo así como lo de la defensa del lince, como dice la Consejera de Medio Ambiente, Cinta Castillo, que no cuesta dinero porque no es la Junta la que financia, puesto que y por lo visto, el dinero es sólo dinero cuando andaluz es su.origen. Por éstas, esas y aquellas razones más que se podrían apuntar sólo tiene sentido la existencia de la Igualdad cuando la ‘igualdad’ no se escribe con H sino con la G de género y es que la igualdad a la que constitucionalmente tenemos derecho todos los españoles incluídos los andaluces, y los de Jaén, que para eso los distingue la copla, parece estar escrita con H por lo que cuando se trata de seleccionar el archivo correspondiente en el ordenador central de Moncloa no aparece ningún registro, así que los españolitos que hablamos castellano o el español de provincias seguiremos esperando a que el sillón presidencial del Consejo de Ministros lo caliente alguien que crea, de verdad, que españoles somos todos y además iguales en lugar de lo que sucede actualmente que unos son más iguales que otros. Si no, habrá que convencerse que lo primero que hay que definir es el concepto de ‘español’ o en su defecto cambiarlo por el de ibérico como sustantivo , aunque suene mal y pueda confundirse con el calificativo asociado a los productos de la sierra extremeña u onubense.
Nos tendremos que conformar con la G de género y esperar a que la H aspirada consiga su sitio en la Igualdad sin H.
|