La salida por las calles de Lebrija fue muy emotiva y seguida por los lebrijanos
José M. Piñero/lebrija
El Rocío comienza a vivir sus últimos coletazos, hasta el próximo miércoles cuando la Hermandad de Lebrija llegue definitivamente a su lugar de residencia, tras nueve días de fervor religioso y fiesta.
Desde que comenzara su lento caminar por las calles de Lebrija el pasado martes 6, cientos de lebrijanos han recorrido decenas de kilómetros hasta el rencuentro con la ‘Blanca Paloma’ en Almonte. Durante estos, se han vivido momentos para el recuerdo, como el paso por le Guadalquivir, el paso por el Quema y Ajolí y la representación del simpecado de la Hermandad ante las puertas de la Ermita de la Virgen del Rocío, el pasado sábado. Entre el respaldo, ahora sí, de miles de lebrijanos. El simpecado de Lebrija fue recorriendo las calles de Almonte desde la Casa Hermandad hasta la zona cero de este Rocío, para una vez allí cantar directamente a la virgen arropado por miles de personas, que se encontraban viendo el pasar de las hermandades.
Al día siguiente, los Almonteños saltaron la verja y pasearon a la 'Blanca Paloma por su pueblo' hasta la llegada de la tarde.
El Rocío 2008 vive sus últimas horas, minutos y segundos.